Tu idioma: EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish

Tiempos de conducción y descanso: El descanso diario. Casos especiales. Segunda parte. Por Marcos Veiga.

Posteado por

 

Tacógrafo: Tiempos de conducción y descanso. El descanso diario. Casos especiales

 

Conducción en equipo.

La conducción en equipo, además de otros aspectos significativos en cuanto a su ejecución, tiene una particularidad a la hora de realizar el descanso diario.
Independientemente de que los tiempos máximos de conducción, tanto diario como semanal de los conductores permanecen inalterados, no es así en lo relativo al descanso diario. En este sentido, el propio reglamento 561/2006 nos da la pauta a seguir en su artículo 8.5:

“No obstante lo dispuesto en el apartado 2, en caso de la conducción en equipo de un vehículo, los conductores deberán haberse tomado un nuevo período de descanso diario de al menos 9 horas en el espacio de 30 horas desde el final de su período de descanso diario o semanal anterior.”

Vemos que el inicio del descanso diario, en el caso de la conducción en equipo, ya no se circunscribe a las 24 horas desde el inicio de la jornada, si no que el marco se amplía hasta las 30 horas. Además de esto, desaparece la regla del descanso reducido (máximo 3 entre descansos semanales) para poder realizar todos los días un descanso mínimo de 9 horas.
Por otra parte, la conducción en equipo exige que en cada periodo de conducción viajen, al menos dos conductores en el vehículo, pero pueden no ser los mismos al cabo de la jornada diaria, es decir, siempre que se respete la norma de que haya dos conductores a cargo del vehículo, en un momento dado, uno de ellos puede abandonar el vehículo y ser sustituído por otro, continuando la jornada como conducción en equipo.

 

Interrupción del descanso, la regla del transbordador.

El descanso diario es un periodo durante el cual el conductor dispone de su tiempo a su libre antojo y no tiene obligación de permanecer en el vehículo, por lo tanto se trata del tiempo dedicado a su descanso y no debe de ser interrumpido. No obstante, y en particular para poder optimizar ciertas circunstancias del trabajo, el descanso diario puede ser interrumpido únicamente para realizar las labores de embarque y desembarque de un transbordador, bien sea un ferry o bien un ferrocarril siempre que en dicho trayecto el conductor tenga acceso a cama o litera. Las condiciones para la ejecución de esta excepción vienen recogidas en el propio reglamento en su artículo 9:

“No obstante lo dispuesto en el artículo 8, el período de descanso diario normal de un conductor que acompañe un vehículo transportado por transbordador o tren podrá interrumpir este período de descanso dos veces como máximo para llevar a cabo otras actividades que no excedan en total de una hora. Durante el período de descanso diario normal, el conductor deberá tener acceso a una cama o litera.”

Con la redacción de este artículo ya nos queda claro que la excepción solamente es aplicable al descanso diario normal, es decir, que no se podrá interrumpir un periodo de descanso que en su conjunto no llegue a las 11 horas como mínimo, ni siquiera en el caso de la conducción en equipo. De la misma manera, esta excepción tampoco es aplicable al descanso semanal. Por otro lado, el número de interrupciones queda limitado a dos (embarque y desembarque) y que no superen, sumadas ambas, una hora de duración.

 

A pesar de ser esta la única excepción contemplada en el reglamento en relación al descanso diario, existe la posibilidad de apartarnos a lo dispuesto en su ejecución (artículo 8) si nos vemos en una situación extraordinaria por la que podríamos ampararnos en el artículo 12 del propio reglamento y que dice textualmente:

“Siempre que no se comprometa la seguridad en carretera, y con objeto de llegar a un punto de parada adecuado, el conductor podrá apartarse de los artículos 6 a 9 en la medida necesaria para garantizar la seguridad de las personas, del vehículo o de su carga. El conductor deberá señalar manualmente el motivo de la excepción en la hoja de registro del aparato de control o en una impresión del aparato de control o en el registro de servicio, a más tardar, al llegar al punto de parada adecuado.”

 

La disposición recogida en este artículo ha de ser interpretada como un amparo ante circunstancias extraordinarias, que no podían ser previstas con antelación como así se ha reflejado por el Tribunal Europeo en la famosa sentencia Bird de 1995. La Comisión Europea ha publicado en su momento la nota orientativa 1, en la que se recoge la interpretación correcta de este artículo y nos dice:

“Está concebido para permitir a los conductores hacer frente a situaciones en las que inesperadamente resulte imposible atenerse al Reglamento durante el transcurso del viaje, es decir, situaciones de dificultades infrecuentes, independientes de la voluntad del conductor y aparentemente inevitables, que no hayan podido preverse, incluso tomando todas las precauciones. La excepción tiene también la función de garantizar la seguridad de las personas, del vehiculo y de su carga, y la exigencia de la seguridad en carretera tiene que ser tenida en cuenta en todas las circunstancias.”

Legislación nacional española, la excepción de las islas.

Además de lo anteriormente dicho, existen excepciones que pueden ser establecidas a nivel nacional de cada estado y solamente aplicables al transporte en el ámbito doméstico. Estas excepciones vienen amparadas en el artículo 13 del reglamento 561/2006 y están a disposición del criterio de los estados miembros para su aplicación, previa comunicación a la Comisión Europea. Una de estas excepciones viene referida a los transportes efectuados exclusivamente en islas que no superen los 2.300 kilómetros cuadrados y que no estén unidas al resto del territorio nacional por puentes, túneles o vados abiertos a la circulación de vehículos de motor.
Como ya habíamos visto en el caso de la conducción ininterrumpida, en España existe normativa específica en este sentido y que viene recogida en el Real Decreto 1082/2014 en vigor desde diciembre de 2014. En el se reconocen como especialidades los transportes efectuados exclusivamente dentro de islas cuyo territorio esté comprendido entre los 250 y los 2.300 kilómetros cuadrados y en cuanto al descanso diario se establece lo siguiente:

“El periodo de descanso diario normal, definido en el artículo 4 g) del citado Reglamento, se podrá tomar en dos o tres periodos separados, uno de los cuales no podrá ser inferior a ocho horas ininterrumpidas, sin que ninguno pueda ser inferior a una hora. En estos casos, la duración total del descanso será de al menos once horas.
Asimismo, el periodo de descanso diario reducido, de al menos nueve horas pero inferior a once horas, se podrá tomar en dos períodos, si bien uno de ellos deberá ser de ocho horas ininterrumpidas y ninguno inferior a una hora.”


“A los efectos previstos en el artículo 9.1 del citado Reglamento, en los trayectos interinsulares no será necesario que el conductor tenga acceso a una cama o litera durante el periodo de descanso diario normal, cuando la duración del trayecto marítimo no sea superior a cuatro horas.
El periodo que se realice en el transbordador no podrá formar parte del periodo de ocho horas ininterrumpidas del descanso diario.”

Con la colaboración de Marcos Veiga.
Facebook de Marcos Veiga.

 

Entradas Relacionadas

Loading…
Top

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Política de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra Política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Compartir
Compartir
Leer entrada anterior
Logística biosanitaria, factor clave en casos de emergencias.

Cerrar