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Robo de combustible, un problema internacional. Soluciones mecánicas.

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El desarrollo de la actividad del transporte lleva implícito un gran número de riesgos y amenazas en forma de averías, imprevistos en las vías, accidentes, sanciones, … Ultimamente, y a nivel internacional, a estas situaciones hay que añadir el robo del combustible, que se ha vuelto “habitual” provocando graves perjuicios a los transportistas. Leer el post “Robo de gas-oil en camiones. Ver el vídeo del robo en UN minuto.”

Muchas empresas trabajan para ofrecer soluciones a las problemáticas del sector ofreciendo productos fiables, competitivos y con altos niveles de calidad; este es el caso de D.I.M.S.A. (Desarrollo Investigación Metalúrgica Sociedad Anónima). ubicada en Argentina y quienes a través de su Director Técnico el Sr. Marcelo R. Pagano nos ofrece su visión del problema y las soluciones que ofrece su empresa.

El robo de combustible, un problema internacional.

El tema que vamos a charlar es algo que se repite hace mucho tiempo y tiene alcance internacional, “el robo de combustible” y a nuestro entender, que lo motiva y cómo podemos reducir el mismo.

Primero es importante reconocer que existe, que más de una vez estamos con la duda si fue nuestro chófer o mientras él descansaba, la realidad es que nos encontramos con ambos casos.

Imágen: Guardia Civil

Mi experiencia al dar los cursos de mercancías peligrosas y tratar de integrarme al mundo que vive el chófer, me hizo encontrar que antes era una práctica exclusiva de aquellos que transportaban combustibles y que “el goteo de la canilla”, como algunos decían, le llegaron a pagar la casa a algún chofer.

Esto con la evolución de la tecnología en cuanto a medición de la carga y descarga, pensábamos se reducía casi a extinguirse, pero la verdad fue otra, nos encontramos que “muto” tal como lo hace un virus.

Si bien se logro “cerrar la canilla”, los chóferes que hacían transporte de cargas generales, empezaron a realizar transporte de mercancías peligrosas (por mayor sueldo) y aumento la rotación de chóferes en las empresas de transportes y con ellos “el virus de lograr un ingreso extra”.

Perdonen mi analogía con el tema reiterativo del virus, pero quien roba es cleptómano y por ello lo tomo como una enfermedad.

Siguiendo con el tema, el precio del combustible sigue en alza, por lo menos en Argentina y esto es efectivo rápido y por eso encontramos las siguientes maneras de robar:
I. Cuando participa el chófer:

a. Desde la boca del tanque traspasando a otro tanque en momentos de espera de carga o descarga.
b. En complicidad con el despachante de combustible, desviando la carga a otro tanque antes de ce-
rrar el ticket del surtidor.
c. Cargando combustible Premiun en una estación de servicio, vende ese a otro transporte y compra
combustible de menor calidad en lo que llamamos Bandera Blanca (estación de servicio que no re-
presenta a ninguna empresa).

II. Cuando NO participa el chófer, él también es víctima:          a. Aprovechan las paradas del chófer para dormir, comer u otras necesidades, le roban combustible
con una bomba de traspaso, por ejemplo, la utilizada para el sistema de climatización del camión.
b. Cuando el chófer deja el camión en el depósito de la empresa porque sale de franco o terminó su
jornada.
c. En las distracciones que puede tener el chófer en las aduanas o pasos fronterizos, etc.

Estos son algunos ejemplos más comunes, no todos los casos, lo que queremos marcar es que el robo se produce con o sin participación del chófer pero en los momentos que el camión está detenido. Cuando más tiempo este detenido más probabilidades y posibilidades existen para efectuar el robo o por lo menos pensarlo.

Cuando pensamos en el tanque mochila o retro cabina o un tanque lateral como adicional fue justamente sabiendo que no es conveniente parar el camión para cargar combustible en el camino, evitando así el llevar sumas de dinero efectivo el chofer o darle la posibilidad de robo en complicidad con la estación de servicio.

Después empezamos a trabajar con los sistemas anti robos.

Fig. 1

La boca de carga (fig. 1) pueden ser diferentes según la marca del camión y tanque pero todas ellas son el primer punto donde quién va a efectuar un robo observa.

No hemos encontrado ningún tanque original que cuente con un sistema anti robo, tal vez porque como entendemos que disponemos de la información del consumo y con ello podemos controlar no es necesario ejercer un bloqueo, pero sin dudas hace falta.

Fig. 2
 Métodos anti robos en este punto hemos visto      diversos, de acuerdo a nuestra experiencia, el         método que más resultado nos dio, fue poner una   trampa de    manguera con flotante soldado en el   interior de la    boca (fig. 2).
  Primero lo hacíamos con remaches para que no    se  pudiera sacar, pero fueron rotos los remaches  con  una palanca y el dispositivo termino dentro  del  tanque.
Fig. 3

El proceso de instalación no es tan simple como sería un sistema “hágalo usted mismo”, pero realmente es confiable.

Para instalarlo se corta la boca del tanque y con una maquina TIG efectuamos la soldadura (fig. 3) primero en la boca del lado de adentro y luego unimos el conjunto nuevamente al tanque. El punto crítico de este sistema es contar con personal cualificado para efectuar las soldaduras. Si el dispositivo viene del fabricante del tanque es mucho más efectivo y seguro.

Fig. 4

Este sistema también es aplicable para los tanques plásticos (fig. 4), pero en este caso en lugar de utilizar una TIG utilizamos una soldadora de plástico por extrusión.

Solucionado el tema de la boca de carga y como si fuera la teoría de las restricciones, aparece otro punto que debemos bloquear para evitar el robo de combustible, la boca de salida o el tapón de drenaje o limpieza ubicado en la parte inferior del tanque.

Fig. 5

El tapón inferior del tanque o en algunos modelos la canilla de paso entre tanques (fig. 5) es otro de los puntos donde se puede sacar
combustible, principalmente cuando se tiene canilla y por ello trabajamos en realizar un bloqueo del acceso a desconectar la manguera sin perjudicar la función de la canilla de abrir y cerrar el paso de combustible entre tanques.

Para ello utilizamos una bandeja que realizamos en acero inoxidable o aluminio para que no requiera mantenimiento de pintura porque es una zona muy expuesta a ralladuras y agua.

Fig. 6

Esta bandeja (fig. 6) queda vinculada mediante su ala con los soportes del tanque para casos de 200 /300 lts. y para tanques más grande o que la conexión este sobre una de las puntas inferiores se le fabrica un suncho complementario.
También se enfunda la manguera de conexión entre tanques y se la vincula entre bandejas con tornillos con la
tuerca soldada.

Una recomendación importante: Nunca suelden nada que vaya de un lateral a otro como en este caso la funda de la manguera porque el chasis tiene un trabajo que puede originar hasta un ángulo de 25° que fatiga y rompe las piezas. Por ello se vincula con tornillos que trabajen como ejes, uno para movimientos verticales y otro para movimientos horizontales.

Fig. 7

Una vez bloqueada la parte inferior tenemos otros puntos a cuidar (fig. 7), los puntos del lado superior como son la válvula de venteo o ventilación del tanque, la boca del chupador y la boca del medidor de nivel de combustible, todos ellos espacios de acceso al tanque.

Hemos vistos sistemas diversos para bloquear distintos puntos de acceso y no es nuestra intensión criticarlos, solo estamos contando nuestra experiencia y mejores resultados, por ello para toda esta parte superior, lo más efectivo fue lo más práctico, una bandeja o tapa (fig. 8) que no permita ser violada con facilidad y por ello no tener acceso a las conexiones.

Fig. 8

Esta tapa se vincula a los sunchos del tanque como en el caso inferior. El material utilizado también debe
tener resistencia a la corrosión y además debe soportar una persona parada sobre la misma.

Lo que es importante para esta bandeja como la inferior es que en caso de tener que efectuar alguna reparación al tanque o accesorios, se puede desmontar y nuevamente quedan libres las distintas conexiones, para hacerlo hay que cortar los precintos acerados que fijan los bulones que sujetan al suncho.

Fig. 9

El último punto que bloqueamos, es el filtro o trampa de agua (fig.9) que tiene conexión directa al tanque mediante el chupador de combustible para pasar luego al motor.

Siempre con el objetivo evitar o por lo menos complicar el robo de combustible pero sin descuidar la facilidad del mantenimiento periódico de la unidad, lo que trabajamos en diseñar una funda que permita en caso de necesidad depurar el aire (mediante el pulsado del bombín) y el recambio del filtro o trampa de agua periódicamente y sin desarmarlo, esta funda deja bloqueado totalmente las conexiones de
mangueras (fig. 10).

Un efecto inmediato que hemos logrado con este sistema, es que al ver todas estas trabas, quien quiera efectuar el robo de combustible descarte la unidad como objetivo y de continuar con la insistencia ya requiere varias herramientas y tiempo para poder acceder al combustible.

Con referencia al robo de combustible sin pasar por el tanque con la
complicidad del personal de la estación de servicio que mencionamos al comienzo, es equipar a la unidad con tanque adicional tipo retro cabina (fig. 11) con sistema de conexión por termofusión hasta el ingreso al tanque principal.

Esperamos serle de utilidad al contarles nuestra experiencia y que puedan aplicarlas en vuestras unidades, atentamente.

Con la colaboración de D.I.M.S.A
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Imágenes: D.I.M.S.A

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