Tu idioma: EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish

Conducir en Nueva Zelanda y Australia. Por Silvia Parra. Entrega III.

Posteado por

Diferencias a la hora de conducir entre Nueva Zelanda y Australia.

En esta ocasión Silvia Parra  nos ilustra sobre las diferencias entre Nueva Zelanda y Australia a la hora de conducir. 
 

A las antípodas, aquí abajo, los angloparlantes la llaman “Down Under”. Los australianos son llamados “ausies” y los neocelandeses son “kiwis” y por supuesto tienen una gran rivalidad pero siempre sana a cada lado del “ditch” (zanja) que llaman a ese trozo de océano llamado Mar de Tasmania que les separa 2000 km. Uno diría al llegar que son muy parecidos pero al poco tiempo se empiezan a notar las diferencias de carácter y cultura nacional y se descubre que bajo esa capa de similitud hay en realidad dos mundos.

Cuando los kiwis cogen experiencia se va a Australia a trabajar a pesar de perder ciertos derechos como emigrante, pero a cambio de mejores sueldos, en muchos casos, el doble. Los australianos no suelen ir a Nueva Zelanda si no es por amor, siguiendo a una pareja kiwi que conocieron en Australia.

El mapa de autovías de Australia:

Son un conjunto de highways (autovías), motorways y expressways (autopistas) y tollways (autopistas de peaje) que en general se llama sistema de Freeways (vías libres). Destaca la Highway 1, que da la vuelta al país con 14.500 km , la más larga del mundo pero sólo usada por un millón de personas al día.
La Gunbarrel Highway (Autovia Gunbarrel) es una continuación de la Highway 4 que conecta el Outback, desierto del centro, con la costa este de Australia. La señal explica a los conductores que la siguiente gasolinera es Carnegie a 353 km y tras ésta no hay agua ni servicios de ningún tipo hasta 500 km más tarde en Warburton.

El mapa de autovías de Nueva Zelanda con la Isla Norte y la Isla Sur situadas una junto a la otra por motivos de espacio:

El sistema se llama State Highways (autovías del estado). Destaca la Highway 1 que recorre el país de norte a sur durante más de 2000 km. Alrededor de las ciudades grandes también hay algunos km de autopistas (motorways y expressways).  De momento en  Nueva Zelanda no hay autopistas de  peajes, sólo una, al norte de Auckland.

 

Típica señal australiana indicando la presencia de camellos salvajes, wombats y canguros cruzando la carretera.

Los camiones grandes son “prime movers” o “big rigs” y los camioneros no son “truckers” como en Norte América ni “lorry drivers” como en Inglaterra sino “truckies”. Y entre ellos se llaman colegas (“mates”) pronunciado “maits” con un acento muy especial.
Por supuesto se conduce por la izquierda y el volante está a la derecha. No es difícil adaptarse pero las primeras 2 o 3 horas son de concentración absoluta para mantener el camión entre las dos líneas blancas, al poco la cosa ya sale natural.

Muchas mercancías se mueven por mar y tren cuando es posible, de hecho el tren es principalmente industrial y hay pocas líneas de pasajeros y desde luego las de pasajeros no operan cada día. Hay miles de pasos a nivel , muchos sin barreras ni semáforos.

 

Típico paso a nivel sin barreras en una carretera rural neocelandesa en obras. “Vigila por trenes” dice la señal amarilla
 
 
En caso de dudas o consultas, no dudéis de utilizar el apartado de comentarios al final del post en donde Silvia amablemente intentará daros respuestas.

Hay muchas parejas y tándems conduciendo en Australia, el camión no para, los sueldos son altos. En Nueva Zelanda hay algunas parejas pero las exigencias del transporte no lo favorecen ya que las distancias por carretera, de una punta a la otra del país, no supera las 24 horas de conducción siendo la Isla Sur más larga que la Isla Norte. Muchos camioneros intercambian trailers en el ferry que comunica las dos islas.

Construir infraestructura es muy caro y al ser países grandes en relación a su masa de población, las carreteras son escasas y estrechas. Los puentes justitos, los túneles son más prácticos que bonitos y muy escasos. Las autopistas (motorways) existen solo en las ciudades grandes. Una vez la carretera deja la ciudad al poco se reduce a un carril y apenas arcén y se llaman “highways” (autovías) y fuera de estas autovías lo que queda son carreteras rurales, poco o nada pavimentadas. Todo esto con poco tráfico para lo que un europeo está acostumbrado pero con curvas inusuales y arcenes sin pavimentar, o que directamente no existen.

Un típico puente de un carril sobre un río en Nueva Zelanda. En este caso por la escasa visibilidad han instalado un semáforo, todo un lujazo.

Las highways pasan por curvas de 35 km/h y por túneles y puentes de un solo carril.
Las carreteras rurales son tan estrechas que lo normal es que dos camiones tengan que pisar el césped para cruzarse con seguridad.

En las ciudades sin embargo ocurre lo contrario: las avenidas y calles son más anchas de lo que estamos acostumbrados en Europa y con un semi trailer uno puede meterse por la ciudad y dar la vuelta en T sin problema si se equivoca y se mete en una zona residencial.

La actitud del conductor de coche es menos agresiva que en España ya que si no lo tienen claro no acostumbran a intentar adelantamientos aunque como es común, en las ciudades son más atrevidos que en las zonas rurales. Tampoco suelen pitar si no es para dar las gracias cuando el camión ha disminuido su velocidad o parado en un arcén para facilitarles el adelantamiento.

No te pierdas la segunda parte de esta interesante crónica que publicaremos el 31.07.15
 

 

Con la colaboración de Silvia Parra.
Facebook de Silvia Parra.

Imágenes: Silvia Parra – Wikipedia.

Entradas Relacionadas

Loading…
Top

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Política de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra Política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Compartir
Compartir