Tu idioma: EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish

Tiempos de conducción y descanso: La conducción ininterrumpida. Por Marcos Veiga. Primera parte

Posteado por

Tacógrafo: tiempos de conducción y descanso.

Vamos a comenzar a desgranar el contenido de las disposiciones del reglamento CE 561/2006 tomando como punto de partida el periodo de conducción ininterrumpida o contínua.
Este aspecto viene recogido en su artículo 7º y dice textualmente:

Tras un período de conducción de cuatro horas y media, el conductor hará una pausa
ininterrumpida de al menos 45 minutos, a menos que tome un período de descanso.

Podrá sustituirse dicha pausa por una pausa de al menos 15 minutos seguida de una pausa de al menos 30 minutos, intercaladas en el período de conducción, de forma que se respeten las disposiciones del párrafo primero.

Parece quedar claro que la intención de esta disposición es impedir que un conductor pueda conducir de manera ininterrumpida más de cuatro horas y media en cualquier momento dentro de la jornada diaria. Para cumplir con esta disposición el reglamento ofrece dos opciones, la primera de muy fácil comprensión y que se reduce a la obligatoriedad tras una conducción máxima de 4h:30min a descansar un mínimo de 45 minutos ininterrumpidos antes de reemprender nuevamente la conducción.

La otra opción es sustituir la pausa ininterrumpida de 45min por periodos de pausa fraccionados intercalados en la conducción, siempre y cuando se cumplan los dos requisitos siguientes:

1- Una primera fracción de un mínimo de 15 minutos y a continuación otra de no menos de 30 minutos, siempre ininterrumpidos y obligatoriamente en este orden, primero la fracción pequeña y a continuación la más prolongada y que cumpla la duración mínima de 30 minutos.

2- Estas fracciones se pueden intercalar en el periodo de conducción en el momento que queramos con la única premisa de no sobrepasar las 4h:30min sin completar los 45 minutos de pausa mínima.

Es decir, que se realizará la segunda fracción de 30 minutos de pausa antes de que transcurran 4h:30min de conducción desde el inicio del periodo de conducción, independientemente del tiempo transcurrido entre ambas fracciones de la pausa.

A este respecto, es absolutamente indispensable entender que el reglamento solamente hace referencia a las condiciones mínimas, en cuanto a duración y número de pausas que obligatoriamente hay que respetar, pudiendo haber un número mayor de pausas o con una duración superior a las prescritas. Dicho de otro modo, siempre que se cumplan los mínimos estipulados, se podrán realizar las pausas que se quieran, tanto en número como en duración.

En el primero de los ejemplos vemos que existe una pausa fraccionada en ambos periodos de conducción. Un primer periodo de 4 horas con dos fracciones que superan la duración mínima (30+40) y un segundo periodo de 3 horas en las que se han realizado dos pausas (18+20) aún en el caso de no ser necesarias. En este caso, de esas dos fracciones sería computable una de ellas como fracción de 15 min. En caso de prolongarse la conducción sería necesaria otra fracción de al menos 30 minutos, o conducir como máximo otra hora y media antes de iniciar el descanso diario.

Sin embargo, en el segundo ejemplo vemos que las fracciones de la pausa superan ampliamente entre ambas el mínimo de 45 minutos, ya que sumadas las dos 40+25=65 minutos, sin embargo no respetan la distribución mínima al no llegar la segunda a los 30 minutos obligatorios, con lo que el periodo de conducción se extiende hasta el comienzo del descanso totalizando 9 horas de conducción. En este caso, si la primera fracción fuera la de 25 minutos y la segunda de 40 no habría lugar a infracción. Este segundo caso, en el que la suma de las pausas superan el mínimo, pero su distribución a lo largo del periodo de conducción no se ajusta al reglamento es una causa muy común de infracción, situación que además se ve agravada por el cómputo erróneo de algunos tacógrafos digitales de primera generación, que únicamente tenían en cuenta la duración de las pausas y no su distribución, con lo que daban este tipo de situaciones por válidas.

 

El cómputo del periodo y la sentencia Charlton

Además de lo descrito anteriormente, también hay que entender como se computa el periodo de conducción así como saber cuando comienza y termina el mismo, sobre todo cuando se da el caso de pausas fraccionadas, ya que nos puede inducir a error.
El cómputo del periodo comienza en el momento en que se inicia la actividad de conducción y finaliza en el momento en que se completa una pausa preceptiva de 45 minutos, ya sea esta ininterrumpida o, en caso de ser fraccionada (15+30), en el momento en que se completa la segunda fracción de la pausa. Es decir, en cuanto comienza la conducción se pone el reloj en marcha y se inicia la cuenta atrás de las cuatro horas y media, en cuanto se hace o se completa una pausa reglamentaria de 45 minutos, independientemente del tiempo que se lleve al volante se para el cómputo del periodo de conducción y se podrá comenzar un nuevo periodo de otras cuatro horas y media.

El criterio por el que se computa el periodo de conducción está así establecido en el reglamento y es el resultado de aplicar la interpretación dada por el tribunal de justicia europeo. En el año 1993 la corte de justicia de Manchester le solicitó al tribunal europeo un dictamen acerca de como debería de ser interpretado el artículo 7º del reglamento 3820/85 (derogado y sustituído más tarde por el actual 561/2006), se trataba de esclarecer esta cuestión antes de dictar sentencia en un caso planteado en Gran Bretaña. En este conflicto, los encausados planteaban la llamada teoría de la vuelta a cero tras finalizar un periodo de cuatro horas y media de conducción, lo que permitía acumular las fracciones de la pausa en cualquier momento dentro de un período fijo de cuatro horas y media o a su finalización. Con esta interpretación se podía dar el caso de acumular la pausa al principio de un primer periodo de cuatro horas y media, mientras que en un segundo periodo se podría realizar una vez finalizado éste, o comenzar un descanso diario, con lo que el tiempo dedicado a la conducción podría ser elevadísimo, llegando a ser de prácticamente nueve horas consecutivas.

Por su parte, el gobierno británico en su interpretación del reglamento, sentenciaba que la teoría aportada por los encausados era totalmente contraria al reglamento, ya que en ningún momento podría haber un periodo de conducción superior a las cuatro horas y media sin que existiese una pausa.
Finalmente se adoptó la interpretación aportada por la representación francesa en la corte, y así se reflejó en la sentencia emitida por el tribunal europeo (la conocida sentencia Charlton), que es la que se aplica desde entonces a nivel internacional, y que como ya hemos dicho, establece el inicio del periodo coincidiendo con el comienzo de la actividad de conducción y finaliza dicho periodo en cuanto se completa una pausa reglamentaria de 45 minutos, siempre sin superar el límite de las cuatro horas y media de conducción. Aunque a priori parezca un criterio acertado y ajustado al reglamento, su aplicación “a ciegas” en todos los casos puede plantear conflictos, llegando incluso a penalizar a un conductor que descansa más que otro y que justamente es todo lo contrario a lo que se persigue en las disposiciones reglamentarias.
Está recomendado a nivel europeo y en la actualidad se viene adoptando una visión pragmática en aquellos casos en los que un conductor pudiera verse perjudicado por la aplicación de este criterio, bien ofreciendo asesoramiento por parte del inspector o bien aplicando una corrección en cuanto al cómputo del periodo de conducción.

Como se puede ver en el ejemplo, existe una distribución errónea de las pausas que da lugar a una infracción ya que en el segundo periodo de conducción se superan las cuatro horas y media (5 horas en total). Para evitar esta situación bastaría con eliminar la primera pausa de 30 minutos como se muestra en el ejemplo 2. Aunque esta solución es reglamentaria y elimina la infracción cometida, no se ajustaría al espíritu del reglamento, ya que favorecería a quien descansa menos, por lo que se podría aplicar una segunda opción (ejemplo 3) computando la fracción de 30 minutos más alejada de la primera de 15, con lo que vemos que no hay exceso de conducción en ninguno de los dos periodos. A pesar de que el criterio aplicable es el del ejemplo 1, que da lugar a una infracción por exceso de conducción, con el reglamento en la mano la opción 3 también se podría considerar legal, por lo que lo deseable sería aplicar la corrección en este tipo de situaciones y no favorecer un patrón de trabajo con menos descansos (ejemplo2).

Con la colaboración de Marcos Veiga.

Facebook de Marcos Veiga

Entradas Relacionadas

Loading…
Top

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Política de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra Política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Compartir
Compartir