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Exoneración de la responsabilidad del transportista.

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Exoneración de la responsabilidad del transportista en el transporte de mercancías.

En el contrato de transporte de mercancías realizado pr medios mecánicos con capacidad de tracción propia, el porteador o transportista se responsabiliza y obliga frente al cargador, a cambio de una remuneración económica, a trasladar las mercancías designadas de un lugar a otro y ponerlas a disposición del receptor designado en el contrato.

Dicho contrato se rige por los tratados internacionales vigentes en el territorio español las normas de la Unión Europea.

La obligación del transportista es entregar la mercancía en las mismas condiciones que le fue confiada, en el destino y plazo pactado. En caso de incumplimiento, se presume que la culpa es del porteador, el cual responde en caso de avería, retraso o pérdida; la unica posibilidad de exoneración o descarga de dicha responsabilidad son los supuestos de caso fortuito, fuerza mayor o el vicio propio de ma mercancía.

Para profundizar en los supuestos de exoneración de la responsabilidad del tansportista contamos con la inestimable ayuda de los profesionales de Llerandi Consultores en en texto que sigue a continuación.

Exoneración de la responsabilidad del transportista.

Antes de empezar a hablar sobre los supuestos generales de exoneración – liberación del porteador de su responsabilidad – debemos hacer mención del artículo 47 de la LCTTMM (Ley del Contrato de Transporte Terrestre de Mercancías), sobre los supuestos de responsabilidad:

1. El porteador desponderá de la pérdida total o parcial de las mercancías, así como de las averías que sufran, desde el momento de su recepción para el transporte hasta el de su entrega en destino. Asimismo, el porteador responderá de los daños derivados del retraso en la ejecución del transporte conforme a lo previsto en esta ley.

2. A falta de regulación específica, el incumplimiento por el porteador de otras obligaciones derivadas del contrato de transporte se regirá por las normas generales de la responsabilidad contractual.

3. El porteador responderá de los actos y omisiones de los auxiliares, dependientes o independientes, a cuyos servicios recurra para el cumplimiento de sus obligaciones.

4. Los administradores de la infraestructura ferroviaria sobre la que se realice el transporte se considerarán, a estos efectos, auxiliares del porteador.

Supuestos generales de exoneración:

Los supuestos de exoneración en líneas generales se refieren a aquellos en los que el transportista no ha podido evitar los daños por fuerza mayor (atraco a mano armada, inundaciones, etc…).

Las causas de exoneración de clase ordinaria se regulan por el artículo 48.1 de la LCTT, para el transporte nacional y por el 17.2 CMR, para el ámbito internacional.

 

  • (48.1) El porteador no responderá de los hechos mencionados en el artículo 47 de la LCTTM si puede probar que la pérdida, avería o retraso han sido producidos por culpa del cargador o del destinatario, por una instrucción de éstos no motivada or una acción negligente del porteador, por vício propio de las mercancías o por circunstancias que el porteador no pudo evitar y cuyas consecuencias no pudo impedir.
  • (17.2) El transportista está exonerado de esta responsabilidad si la pérdida, avería o retraso han sido ocasionados por culpa del derecho – habiente (persona que deriva su derecho de otra) sobre la mercancía, por una instrucción de éste no derivada de una acción culposa del transportista, por vicio propio de la mercancía, o por circunstancias que no pudo evitar y cuyas consecuencias no pudo impedir.

El transportista debe probar e vínculo o nexo causal entre el daño producido y la causa de exoneración.

 

 

Supuestos especifícos de exoneración.

Presunciones de exoneración / clases privilegiadas, reguladas por los artículos 49 de la LCTTM y 17.4 CMR:

El porteador quedará exonerado de responsabilidad cuando pruebe que, atendidas las circunstancias del caso concreto, la pérdida o avería han podido resultar verosilmente de alguno de los siguientes riesgos:

  • Empleo de vehículos abiertos y no entoldados, cuando tal empleo haya sido convenido o acorde con la costumbre.
  • Ausencia o deficiencia en el embalaje de mercancías, a causa de las cuales éstas quedan expuestas, por su naturaleza, a pérdidas o daños.
  • Manipulación, carga, estiba, desestiba o descarga realizadas, respectivamente, por el cargador o por el destinatario, o personas que actúen por cuenta de uno u otro.
  • Naturaleza de ciertas mercancías expuestas por causas inherentes a la misma a pérdida total o parcial o averías, debidas especialmente a rotura, moho, herrumbre, deterioro interno y espontáneo, merma, derrame, desecación, o acción de la polilla y roedores.
  • Deficiente identificación o señalización de los bultos.
  • Transporte de animales vivos en las condiciones previstas en el artículo.

No obstante, el legitimado para reclamar podrá probar que el daño no fue causado, en todo o en parte, por ninguno de tales riesgos. Cuando resulte probado que el daño fue parcialmente causado por una circunstancia inputable al porteador, éste sólo responderá en la medida en que la misma haya contribuido a la producción del daño.

Respecto al artículo 48, el porteador hace probar la existencia de dichas causas. Es decir, ha de probar la relación entre ambas, la existencia de la causa y que como consecuencia de ésta se produjo la pérdida, la avería o el retraso.

En cambio, diferente tratamiento reciben las causas o los riesgos que provocan la exoneración de responsabilidad del porteador en el artículo49. Aquí, probada la circunstancia descrita, el porteador queda exonerado presuntamente de la responsabilidad y debe ser el cargador el qeu argumente y pruebe en contra de dicha exoneración.

Veamos algunos ejemplos – resoluciones reales:

29/01/2011 – Huelga de agricultores en Francia.

En este caso hubo un retraso en la entrega y no se aceptó la exoneración del transportista porque tenía conocimiento de la huelga.

02/09/2009 – Robo en el Sur de Italia.

La Audiencia Provincial que intervino en este caso consideró que un robo en cuadrilla y con amenaza de armas no es siempre imprevisible e inevitable. Alegaron que una empresa de transportes y su conductor, al hacer entrega de una mercancía en el Sur de Italia debían haber contemplado la posibilidad de sufrir un robo y debieron acudir a un parking con vigilancia.

21/05/2006 – Melocotones dañados.

En el informe de averías se hace constar que los daños sufridos en la mercancía transportada (melocotones) fueron ocasionados por la subida de temperatura debido a que el aparato frigorífico del camión carecia de gas. Es requisito ineludible probar que el daño se produjo por circunstancias inevitables y cuyas consecuencias no pudo impedir, entro las que no pueden entrar en consideración las anteriormente descritas, sobre todo si la misma pudo detectarse previamente con un adecuado control, vigilancia y mantenimiento, por lo que el transportita no pudo liberarse de su responsabilidad.

10/05/2011 – Accidente y trincaje defectuoso.

Se considera que hay una infracción en la norma de cuidado en la prestación del transportista porque aunque la carga la efectuo el remitente mediante una grúa, el transportista intervino dando instrucciones.

21/06/2010 – Manipulación carga y descarga de mercancías.

Aunque no había discrepancias entre lo declarado por el transportista efectivo sobre la descarga realizada por el destinatario, corresponde al demandado probar que el daño no ha tenido como causa este riesgo excluyente de la responsabilidad y no existiendo prueba se absuelve al transportista.


Conclusiones.

Aunque a primera instancia puedan existir esos supuestos de exoneración de responsabilidad del transportista, si la reclamación llega hasta su punto final, entendiendo como tal, que sea un procedimiento judicial, siempre va a depender de la interpretación de un juez / tribunal / magistrado … por tanto, cuando se hace mención a […] “circunstancias que el portedor no pudo evitar y cuyas consecuencias no pudo impedir”, realmente dependerá de cómo se interpreten los hechos acontecidos, pero ¿qué circunstancias son las que un porteador no puede evitar y cuyas consecuencias no puede impedir?

Desde Llerandi Consultores, como correduría de seguros especialista en el sector de la logística y del transporte, recomendamos que el transportista suscriba una póliza de responsabilidad. No obstante, si la relación comercial entre las partes no es óptima, es aconsejable disponer de un seguro de daños, pues en la mayoría de los casos, los daños a la mercancía sí estarán cubiertos y se evitará un posible conflicto comercial.

Fuente: elaboración de Llerandi Consultores a partir de publicaciones del Boletín Oficial del Estado (LCTTM), jornada de Juntas Arbitrales de Transporte de la Asociación de Transportistas Agurpados (ASTAC) así como del libro publicado por D. Alfonso Cabrera Cánovas (“El contrato del transporte por carretera”).

Con la colaboración de Llerandi Consultores.

 

Imágenes: Creative Commons

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